¿Por qué somos más felices en verano?

Está comprobado que en verano somos más felices. Les ocurre hasta a las personas que prefieren el invierno y está comprobado.

Hoy en nuestro Blog te contamos los beneficios que el verano nos aporta a nuestra salud, tanto física como mental.  Además, también te explicamos el por qué en verano tendemos a ser más felices.

LO APRENDEMOS DURANTE LA INFANCIA

Siendo pequeños, a finales de junio, es cuando dejábamos nuestras mochilas en casa y empezaban nuestros veranos interminables. Sin horarios, sin estudios, nuestra única preocupación era quedar con nuestros amigos todo el día para bajar a la playa o a la piscina. Todo para después disfrutar de un refresco o un helado con nuestros amigos, familia e incluso vecinos. ¿Qué mayor felicidad hay para un niño que pasarse todo el día jugando al aire libre?

niños felices

En díferens nos encanta cuando nos dais la oportunidad de compartir con vosotros esos sabores de verano; y más si es con los más peques de la casa. ¡Se nos cae la baba!

SUN IS SHINING

Cuando pensamos en verano, no podemos evitar relacionarlo con el sol. Éste es nuestro mayor aliado en esta época del año por varios motivos; no solo trae a miles de turistas por nuestras costas en busca de él, sino que también nos permite pasar esos días en la playa con nuestros amigos o familia y las tardes “a la fresca” con una cerveza bien fresquita.

Además, el sol es nuestra mayor fuente de vitamina D, que ayuda al funcionamiento óptimo de nuestro sistema inmunológico entre otras cosas.

Finalmente, la exposición al mismo activa el proceso de segregación de endorfinas, responsables de la sensación de felicidad y placer.

NUESTRA VIDA SOCIAL MEJORA

La famosa frase de “el dinero no da la felicidad” es completamente cierta. Eduard Punset confirma que el secreto para sentirnos felices no se basa en nuestra cuenta corriente, si no, en mantener buenas relaciones y crear lazos afectivos con las personas que más queremos.

También nos lo dijo Benjamin Franklin: “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”. Esas pequeñas cosas, como pasar una tarde en la playa, irse a tomar algo con tus amigos, son mucho más comunes en verano que en épocas del año más frías. Desde díferens os lo confirmamos; reconocemos vuestra risa en verano y nada nos gusta más y nos llena más de fuerza para seguir trabajando que ver como compartís y creáis momentos de felicidad ya sea con familia, amigos o pareja. Todos sois únicos y especiales.

amigos felices

Ese tipo de felicidad no se puede cuantificar ni describir, pero la sensación de bienestar que sientes no puede esconder la sonrisa de tu cara.

Otra vez, en esos momentos agradables vividos con tus amigos, el cerebro aumenta la producción de endorfinas, esenciales para la felicidad.

SACAR EL MÁXIMO PARTIDO A CADA DÍA

Amigos saltando

Incluso sin estar de vacaciones, el verano siempre nos anima a hacer más cosas; a tener una vida social más activa e incluso a hacer más deporte.

En invierno, la falta de luz y el frío nos incita a, una vez terminada la jornada laboral, irnos a casa y escondernos debajo de una manta hasta el día siguiente. En cambio, en verano, cualquier excusa es buena para salir de casa y disfrutar de cada día como lo que es, único e irrepetible.

Los más beneficiados de esta época son, por supuesto, los estudiantes, con 3 meses de libertad; aun así, nadie se queda atrás. Jornadas de piscina o playa, festivales, cine “a la fresca”, fiestas de los pueblos, cenar en una terraza o simplemente tomarse una cerveza son algunas de las actividades que todos podemos disfrutar en verano.

AMORES DE VERANO O… AMORES DE TODO EL AÑO

¿Quién no ha tenido un amor de verano? Se trata de amores fugaces, que terminan con el fin de nuestras vacaciones y que ya nunca más se vuelven a ver. Es un amor intenso e idealizado ya que no nos da tiempo a ver las partes malas del otro, pero durante el tiempo de su duración, nos sentimos completos.

Por otra parte, están nuestros amores de todo el año, nuestra pareja estable con la que nos vamos de vacaciones.

Después de todo el año trabajando, cansados, es momento de que disfrutéis de la compañía mutua sin ningún tipo de preocupación. Darse un capricho como sorprender a tu pareja con una cena romántica, descubrir lugares juntos y salir de la rutina para disfrutar.

Al igual que el sol es derrocha vitamina D, el amor derrocha endorfinas, serotoninas y dopamina.

ALIMENTOS FRESCOS

En verano, a nadie le apetece un plato caliente de lentejas. Nuestro cuerpo pide alimentos frescos y ligeros como la fruta. Los alimentos de esta época del año son ricos en agua y nos aportan muchas vitaminas. Se pueden disfrutar, por ejemplo, en forma de ensalada o en forma de zumos; por eso, ofrecemos platos como estos, para que ¡todos podamos darle a nuestro cuerpo lo que necesita!

Ensalada díferens del mar, ¡colores!.

Además, no podemos evitar trabajar con una sonrisa, sobre todo cuando preparamos esta bebida tan refrescante y tan típica de nuestra tierra. ¿Adivináis cuál es?

Y para terminar… ¿Por qué no? ¡Un Cocktail así! 😛

En díferens nos encanta el verano y la felicidad veraniega. ¡Nosotros sí que somos felices cuando os vemos disfrutar!

Si te gustaría venir a compartir momentos con nosotros y refrescarte con nuestra carta, no dudes en contactar con nosotros.

¡Hasta pronto!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *